¿De qué sirve robar?
¿Vale la pena un bien que no es nuestro?
Por ejemplo, quizás con el dinero del vecino pueda pagar las deudas, comprarme un carro, y hasta salir adelante, definitivamente un dinerito me puede alcanzar para bastante, ¿pero alcanzará para comprar mi dignidad? ¿A cuánto se valoran los valores en una sociedad desvalorada?
Los lujos nos enamoran, quizás tú estés comiendo huevo frito con arroz y tu vecino el delincuente que vive de tus vicios, brutalidades e impuestos esté comiendo sushi, caviar y champaña, pero te aseguro que en tu boca hay un mejor sabor, porque la culpa y la intranquilidad de que me agarra el policía, no parecen saber muy bien.
Tal y como Gabriel García Márquez expreso en una vez en una de sus novelas, hay una diferencia entre un hombre rico y un hombre pobre con dinero, esto es más que cierto, pero también hay que pensar en la diferencia que existe entre un hombre rico decente y uno rico delincuente.
Es mejor vivir una vida como pobre decente, que cuatro o cinco años, como rico delincuente.
Ser rico suena bien, ser delincuente suena de espanto.
¡Cuidado!
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